El proceso

El 19 de julio de 2018 se publicó el primer Pajarito, el Pajarito #1. Le gustó a 29 personas en Facebook y hubo un comentario de un amigo muy querido. El amigo Roman Roura Alcazar. En Twitter, ese mismo Pajarito tuvo 584 impresiones (que es el número de gente que vió el Tweet...), y 46 personas interactuaron con él. 
Después llegaron otros 120 Pajaritos más, uno cada día. Cientos de personas los han comentado, miles lo han visto y, en términos de Twitter, muchos han interactuado con ellos. Bueno, bien. Ha sido, está siendo, una bonita historia. Sin más. Nadie se va hacer ni rico ni famoso. No va a recibir premios ni reconocimientos. El único premio y reconocimiento del Pajarito va a ser, debe ser, que algún chaval, alguna chavala, que está empezando en el fútbol como entrenador o entrenadora, pueda encontrar sentido a las cosas que dice el Pajarito y eso le ayude en su camino. Ojalá. Misión cumplida, si es así.



Algunos amigos me han preguntado de dónde salió el Pajarito. Pues salió de la brisa de la Playa de La Barrosa, en Chiclana de la Frontera, Cádiz. Una tarde plácida, se presentó el Pajarito y se posó en el balcón de la magnifica habitación que estábamos disfrutando Cristina, -mi mujer-, mi hija y yo. Le hice una foto, la edité y me sirvió de fondo a la primera idea que me llegó del Pajarito; "Un entrenador debe dudar y asegurarse de que nadie lo sepa". Luego vino el segundo, después el tercero y así hasta los 120 Pajaritos publicados y los 80 más que vendrán, formando todos ellos los 200 que llegarán a ser un libro. 
El Pajarito dicta y yo escribo. No oigo voces. Siento lo que me llega y lo expreso con palabras. La necesidad de expresar ideas, pensamientos y reflexiones para que no caigan en saco roto y las aproveche alguien es una esperanza poco realista, en el fondo. Quizás sea más la vanidad de un pequeño animal alado, modesto entre las aves, diríase que proletario entre las aves, pero que tiene el atrevimiento de decir lo que piensa y que me ha empujado a vivir una aventura, un sueño. Ya está bien de vivir los sueños de otros.


No hay más secreto, ni más misterio. Pensar sobre los casi treinta años de fútbol es escuchar al Pajarito e interpretar lo que me dice para pasar el mensaje a quienes lo leen. Seguiremos esta colaboración que me ayuda a crecer, me estimula a aprender cosas que ahora no sé y me impulsa a pensar que todo es un proceso. Gracias al Pajarito y a ti, que me estás leyendo.

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